
La licenciada en nutrición Karen Balchunas visitó los estudios de FM Berisso Ciudad para abordar en detalle la importancia de la nutrición en los deportes
La licenciada en nutrición Karen Balchunas visitó los estudios de FM Berisso Ciudad para abordar en detalle la importancia de la nutrición en los deportes de resistencia. La especialista explicó las claves para optimizar el rendimiento físico, evitar calambres y retrasar el agotamiento mediante una adecuada planificación del consumo de nutrientes antes, durante y después del esfuerzo.
En principio, remarcó que ante desafíos exigentes, como eventos de ciclismo de larga distancia, maratones superiores a los 21 kilómetros, duatlones o triatlones, no alcanza con una cena abundante de carbohidratos la noche anterior. Para competencias o actividades aeróbicas que superan los 90 minutos de duración, resulta indispensable realizar una carga previa planificada entre dos y tres días antes del evento.
“Nuestra fuente principal de energía es el glucógeno almacenado en el músculo. Para aumentar esas reservas, debemos llevar a cabo una carga alta de carbohidratos de entre 7 y 10 gramos por kilogramo de peso corporal. Esto implica subir considerablemente el volumen de comida ingiriendo pastas, tostadas con mermelada y sándwiches con dulce de membrillo a lo largo del día”, detalló.
La licenciada señaló que muchos deportistas cometen el error de evitar este proceso por temor a ganar peso. “Si hacemos una correcta carga de carbohidratos, logramos una supercompensación de glucógeno y podemos retrasar la fatiga hasta en un 20%.
Es como tener otro cuerpo”, afirmó. Asimismo, explicó que durante esos días previos se deben reestructurar las prioridades nutricionales: “A diferencia del entrenamiento habitual de gimnasio, acá bajamos temporalmente el consumo de proteínas, grasas y fibras de digestión lenta para darle prioridad absoluta a los hidratos de carbono de rápida absorción”, agregó.
En cuanto a la hidratación previa, advirtió que no debe improvisarse a último momento: “La carga de agua también se refuerza dos o tres días antes, ingiriendo entre 2 y 3 litros diarios de forma paulatina a lo largo de la jornada para garantizar una absorción celular óptima”, expuso. Respecto al desarrollo de la prueba, la profesional enfatizó que a partir de los 60 o 75 minutos de actividad continua, los depósitos internos de energía comienzan a agotarse.
