
El exdirector del Puerto La Plata, José “Pepe” Lojo, repasó su paso por la administración portuaria, defendió la necesidad de impulsar una mirada regional
El exdirector del Puerto La Plata, José “Pepe” Lojo, repasó su paso por la administración portuaria, defendió la necesidad de impulsar una mirada regional que integre a Berisso, La Plata y Ensenada y explicó los motivos de su salida. En su visita a BerissoCiudad se refirió a las diferencias con la conducción de Mario Secco al frente del Frente Grande y cuestionó el mecanismo de toma de decisiones dentro del espacio político.
Al ser consultado sobre su experiencia al frente del Puerto La Plata, destacó el trabajo desarrollado durante los cinco años de gestión y sostuvo que se trató de una etapa que dejó resultados importantes, aunque también numerosos desafíos pendientes. “El Puerto La Plata por ahora es un gran recuerdo, trabajé cinco años, me retiré a fin del año pasado e hicimos un trabajo del que nos sentimos muy orgullosos”, expresó.
Sin embargo, aclaró que el desarrollo portuario requiere continuidad, planificación y una perspectiva de largo plazo. En ese sentido, señaló que quedaron numerosas iniciativas por concretar, tanto por las limitaciones propias de cualquier gestión como por la dimensión de las posibilidades que ofrece el puerto.
“Nos quedaron infinidad de cosas pendientes, no porque no se pueda hacer todo junto, sino porque algunas cosas hicimos bien y otras cosas hicimos mal. Pero, además, porque el potencial que tiene el puerto de la región capital es impresionante”, afirmó.
Para Lojo, el crecimiento del Puerto La Plata no puede analizarse únicamente desde su actividad específica, sino que debe contemplar su articulación con el conjunto de la infraestructura productiva y logística de la región. “El potencial no es solamente el puerto como puerto, sino su integración con todo el sistema logístico y productivo de la región: el puerto, el aeropuerto, los accesos y las autopistas”, reveló.
El exfuncionario recordó que las tres ciudades mantienen una relación cotidiana en materia laboral, educativa, social y productiva. Según explicó, las personas se trasladan permanentemente entre los distritos, trabajan en una localidad y viven en otra, mientras que sus actividades familiares y educativas también se desarrollan a ambos lados de los límites municipales. “Creo en la región capital como una cosa integrada.
