El conflicto en la planta de Acerías Berisso ha alcanzado un punto de máxima tensión. Tras más de medio año sin percibir salarios ni indemnizaciones, los trabajadores denunciaron maniobras irregulares por parte de la patronal, que incluirían intentos de reactivar la producción sin cancelar las deudas previas y el posible vaciamiento de las instalaciones.
El último episodio de esta crisis ocurrió este lunes por la madrugada, cuando vecinos de la zona alertaron sobre movimientos extraños en el predio.
Según relató Carlos Lazarte, delegado de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), un grupo de entre ocho y diez personas —entre ellos ex empleados y supervisores de la gestión anterior— intentó ingresar a la fábrica.
El dirigente advirtió que sospechan de un intento de vaciamiento, ya que la planta no cuenta actualmente con servicios básicos como luz o gas para producir.
Uno de los puntos más alarmantes de la denuncia radica en la modalidad que la empresa intentaría implementar para retomar actividades. El gremio sostiene que se están realizando convocatorias a empleados que, aunque no han sido despedidos formalmente, carecen de aportes y obra social.
Lazarte fue contundente al señalar que la empresa pretende que los empleados trabajen «en negro» para pagarles con la misma plata que ya les deben, generando un enfrentamiento entre los propios compañeros.
La dirigencia de la empresa ha cortado los canales de diálogo directo, derivando la resolución del conflicto exclusivamente a la vía judicial. Ante esta falta de respuestas y la incertidumbre sobre el futuro de la maquinaria, los trabajadores han decidido mantener una presencia permanente en la planta hasta que se garantice el pago de lo adeudado.
El caso de Acerías Berisso refleja un escenario crítico en el sector industrial, donde la paralización de actividades y el abandono empresarial dejan a cientos de familias sin sustento. Mientras la tensión crece, los trabajadores evalúan alternativas legales para resguardar las fuentes de trabajo, incluyendo la posibilidad de conformar una cooperativa ante el riesgo inminente de quiebra.





